Por Equipo de redacción


LANSING, MICHIGAN(LATMITV)- La secretaria de Estado, Ruth Johnson, dio a conocer un anuncio de servicio público que hace un llamamiento a los conductores para que cumplan con la ley de "Move Over" de Michigan, en la cual un conductor debe cambiar de carril y moverse, si ve a una ambulancia o a una patrulla de policía a la orilla de la carretera, esta ley protege las vidas de los miembros de equipos de respuesta a emergencias, que han detenido su vehículo en una carretera.
"Veinticuatro horas al día, el personal de emergencia está trabajando para protegernos de accidentes", dijo Johnson.
"Les pedimos a los automovilistas que devuelvan el favor y sigan la ley al pasar a otro carril cuando vean a policías, vehículos de bomberos, ambulancias, grúas u otros equipos de emergencia parados en la carretera o al borde de la carretera".
Johnson, el coronel Kriste Kibbey Etue, directora de la policía estatal de Michigan, y varios socorristas aparecen en el video, que comienza con las imágenes de la policía estatal que está en la autopista, al lado de una grúa, segundos antes de que un automóvil se estrelle contra la grua. El patrullero milagrosamente sale ileso.
La Ley de precaución para vehículos de emergencia de Michigan, que entró en vigencia en 2001, requiere que los conductores cambien de carril, cuando vean un vehículo de emergencia estacionario o una grúa estacionada usando luces intermitentes, giratorias u oscilantes.
Si no se puede avanzar, los automovilistas deben reducir la velocidad y pasar con precaución.
Las personas que no acaten la enfrentan multas o hasta la cárcel.
De acuerdo con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, la causa número 1 de las muertes de uniformados de las fuerzas del orden público son los accidentes de tráfico.
Según un informe citado por el Pew Center, cada año entre seis y ocho bomberos y personal de emergencias médicas pierden la vida en o cerca del tráfico en movimiento, al igual que de 10 a 12 policías.
Entre tanto, el Emergency Response Safety Institute calcula que en Estados Unidos, un operador de remolque muere cada seis días mientras proporciona servicios de remolque o de carretera.